No es serio.
El pasado lunes día 18 de febrero, día festivo en
Estados Unidos, los mercados europeos, no solo el español,
actuaron como niños, que tienen a sus padres de vacaciones,
para hacer "travesuras". Travesuras alcistas, con una
falta de consistencia, técnica y económica, un tanto
irresponsable. No hay que olvidar, que un elevado número
de afluencia de órdenes y por tanto de volumen de negocio,
proveniente del área anglosajona vía Londres, procede
de inversores institucionales americanos, por lo que toda la subida
se realizó con un volumen de negocio impropio de la dimensión
de aquella.
Pero, lo que da más carácter
de falta de seriedad, es que al día siguiente, martes 19
de febrero, los mismos mercados amanecieron bajistas, las noticias
conocidas el lunes cotizaron a la baja el martes y la euforia
indiscriminada, se convirtió en un retorno a la duda y
al desconcierto: repito, no es serio. Ahora volveremos a entrar,
en ese desplazamiento lateral, de hoy subo, lo que mañana
bajo, y al inversor que estas veleidades "coja por delante"
en las subidas, a volver a convertirse en inversor a largo.
Pero es conveniente dejar constancia,
una vez más, de nuestro criterio, de que el mercado lo
crean los inversores, por tanto, todo aquello que achaquemos a
la bolsa, tiene su origen en los intervinientes. Con estos comportamientos,
cualquier recomendación de prudencia es poca, y a fuerza
de ser insistentes, y quizá poco comprendidos, estos momentos
son los más propicios para invertir en bolsa con derivados.
Es decir con el riesgo totalmente controlado, y apalancarnos,
o sea con una inversión mínima.
Esta forma de actuación
del mercado, la verdad es que no afecta de forma positiva a nuestras
estrategias. Si bien es cierto que en el caso de las opciones,
la influencia es menos negativa, si la resultante de ese movimiento
pendular tiene efectos residuales en una misma dirección,
en este caso nos iría mejor a la baja. En cuanto a la pérdida
de valor temporal de las opciones, es algo que ya se tiene en
cuenta en el modelo que aplicamos, pero que se hace notar más,
cuando no existen dichos movimientos direccionales, al alza o
a la baja que anulen su efecto.
Donde si tiene más repercusión,
es el sistema C.A.C. de futuros, (en este y en cualquiera) puesto
que al carecer los valores de aceleración, en uno u otro
sentido, desdibujan las señales de entrada en el mercado,
al tomar el sistema como referencia, no una serie de mayor o menor
tamaño, de las cotizaciones en una dirección, sino
la cotización última, que cada día, por ese
efecto pendular mencionado es de un signo distinto.
Aun con todos los inconvenientes
de este inconsistente mercado, seguimos manteniendo en positivo,
prácticamente todas la estrategias con opciones, y tres
valores por lo que respecta al sistema de futuros, es decir, no
perdemos el equilibrio.