En los últimos días, lo penúltimo que nos
faltaba por ver, son las diferencias de volatilidad, que se van
abriendo entre unos y otros valores. Es evidente, y nosotros somos
defensores de este concepto, que la volatilidad es un hecho absolutamente
aleatorio, por tanto no se puede (aunque más de uno siga
perseverando en el intento) pretender establecer parámetros
rigurosos ni para su predicción, ni en el análisis
de su comportamiento. Pero en una bolsa como la actual, esta cuestión
excede también a cualquier aproximación "lógica",
puesto que los valores en los que se mantiene e incluso se incrementa,
son en los que razonablemente debería suceder lo contrario,
al igual que el caso inverso.
Como prueba de ello, está
el ejemplo de Inditex, cuya estrategia hemos podido abrir esta
semana, porque el precio de las opciones, aun siguiendo influenciado
por la incertidumbre del mercado, ha remitido en cuanto a la carga
de volatilidad que mantenía, cuando en realidad es una
acción muy influenciada por aquella, y más en estos
momentos en que se encuentra en un sector, con expectativas sumamente
inciertas, y por tanto muy volátil. Pues bien en estas
condiciones, el precio de las opciones, ha sufrido un moderado
descenso, que nos ha permitido la mencionada operación
de apertura para el vencimiento de diciembre. Lo hemos realizado
mediante la compra de 4 Call de precio de ejercicio 35, vencimiento
diciembre, a una prima de 4.12, por las que hemos pagado 1648
€ (4.12x4x100), al tiempo que compramos 4 Put, del mismo
precio de ejercicio y vencimiento, a una prima de 3.92, por las
que pagamos 1568 € (3.92x4x100).
Como puede comprobarse, esta posición
parece una relativa alteración del método, puesto
que los cinco valores abiertos hasta la fecha tienen vencimiento
septiembre, y sin embargo Inditex lo hemos introducido con vencimiento
diciembre, y tal vez, si es posible, la próxima semana
incrementaremos el número de subyacentes, también
con otro del mismo vencimiento, es decir diciembre.
Esto no modifica para nada la
metodología que aplicamos, puesto que cuando el vencimiento
está a menos de 9 meses de la apertura, se opta, como en
este caso, por abrir los valores que faltan, (ya sabemos que deben
ser entre seis y ocho) en el vencimiento siguiente, aunque esta
medida no suele ser corriente, pero dependemos de las circunstancias
del mercado, y volvemos a insistir en que esta operación
no altera el sistema.
En cualquier caso, lo normal
en este modelo es que se tengan dos vencimientos abiertos, junio
y diciembre, por lo que en la medida que se produzcan los vencimientos
de la cartera, las aperturas irán conducidas a seguir esta
pauta, aunque momentáneamente en este caso solo existan
tres meses de diferencia entre los dos vencimientos. No olvidemos
que por encima de todo está la obtención de rentabilidad,
con lo cual a los métodos, hay que dotarlos de la elasticidad
conveniente para cumplir dicho fin.
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