No existen problemas "mediopensionistas"
ni mujeres "embarazaditas". Las cosas y los hechos,
son o no son. Otra cuestión es que se especule con predicciones,
en muchos casos voluntaristas, o con datos históricos,
para resaltar las diferencias que en la actualidad pueda haber
con respecto a aquellas. Pero la realidad actual es la que es.
Siguen existiendo problemas, no resueltos sino mal "parcheados",
en algunos casos, en el sistema financiero. Y existen dudas y
contradicciones sobre la situación macroeconómica,
y las medidas que deben tomarse: si no es riguroso el diagnóstico
del problema, no puede pedirse rigor a las medidas que lo solucionen.
En nuestra opinión, esta
es, crudamente, la realidad con la que se enfrenta la bolsa en
estos momentos. Esto no es pesimismo, ni ser bajista, esto es,
el escenario en el que nos situamos a la hora de analizar cual
puede ser el comportamiento de nuestras posiciones, y en consecuencia,
cual debe ser, si tenemos oportunidad de intervenir en ella, la
actuación en la gestión.
Pues bien, completamente fuera
de este guión, venimos observando un fenómeno que
se está produciendo en el precio de las opciones, y es
la bajada del mismo, debido a un sesgo a la baja en la volatilidad,
tanto del índice como de los valores. Como saben los seguidores
de los derivados, sin que exista ninguna base empírica
para afirmarlo, lo cierto es que las paulatinas subidas de volatilidad
y por tanto un incremento en el precio de la prima de las opciones,
suele interpretarse, y de hecho suele suceder en la mayoría
de los casos, como un preludio a una bajada bursátil, en
tanto que una disminución de la volatilidad, y en consecuencia
una reducción en el precio de la prima de las opciones,
parece ser sinónimo de una subida bursátil.
Este giro, por tanto, en el comportamiento
de la volatilidad, podría engendrar un cambio de criterio
sobre el comportamiento bursátil, tendente a movimientos
de carácter alcista.
No cabe duda, de que estamos hablando
de datos históricamente reincidentes, pero sin suficiente
rigor técnico, pero el solo hecho de que se esté
produciendo este fenómeno, con el escenario que hemos descrito,
creo que ajustado a la realidad, además de lo sorpresivo,
no deja de ser lo último que faltaba, para crear la "confusión
de confusiones", por si es poca la que ya existe en el mercado.
Este hecho del descenso
de la volatilidad, no beneficia para nada nuestras posiciones
en opciones, como puede apreciarse en el cuadro, donde de no existir
movimientos direccionales de entidad en ningún valor, el
precio actualizado de las primas se deprime, tanto por efecto
del valor temporal como por este "inesperado" fenómeno
de la bajada de volatilidad. ¿Es acaso el preludio o anticipo
de una subida bursátil?...¿y por que no?. Así
sería todo más EXTRAVAGANTE...¿no?