La semana pasada, resaltábamos el
efecto que se está produciendo referido a una bajada de
la volatilidad, que parece ir, lentamente, tomando consistencia
y en consecuencia erosionando el valor de las primas de las opciones.
La lectura que hicimos de esta
circunstancia, la semana anterior, la relacionábamos con
un posible anticipo de un cambio de sentimiento direccional en
la bolsa, dejando abierta la posibilidad de que fuese el germen
de un posible giro al alza de los mercados, dado que en múltiples
ocasiones se ha producido esta relación entre el comportamiento
de la volatilidad como anticipo de tendencia, sin que, naturalmente,
pueda otorgársele ningún rigor técnico, si
no tomarlo solo como un referente histórico, no sistemático.
Una de las razones, para no darle
carta de naturaleza a esa posible solución predictiva,
radica en que esta variable aleatoria, no se puede determinar
si es causa o efecto del comportamiento de los precios de las
opciones, si tomamos como referencia la evolución de los
subyacentes, puesto que de cumplirse la premisa de que el descenso
de volatilidad "anuncia" una subida de precio de aquellos
hoy, los valores que tenemos en cartera deberían haber
girado, o estar haciéndolo hacia arriba.
Hemos analizado el comportamiento
de los valores en cartera, precisamente para poder determinar
hasta que punto se producía esta circunstancia, y nos hemos
encontrado con que, lo que realmente ha existido es una depresión
en la evolución de las cotizaciones de los mismos en lo
que respecta a su amplitud de movimientos, pero no un giro en
el movimiento direccional. Así de los siete valores que
tenemos en cartera, cinco se abrieron entre la segunda quincena
de enero y primeros dias de febrero y dos de ellos a primeros
de abril, es decir que la media es de casi tres meses.
Pues bien, la media de movimiento
desde la apertura hasta los precios actuales, está en torno
al 5.6%, o sea prácticamente la mitad de lo que hace unos
meses, se movía un valor en una sesión. Esta contracción
del movimiento de las cotizaciones sin modificaciones significativa,
en la mayoría de las acciones, en cuanto a un giro direccional
alcista, nos lleva a la conclusión de que la bajada de
volatilidad, puede deberse también y en este caso parece
contrastado el criterio, a la depresión en la oscilación
de los precios, con lo cual, parece bastante más débil
la hipótesis de que actúa como detector de la "causa"
de una subida bursátil, que como manifestación del
"efecto" de una disminución en la amplitud de
los precios de cada uno.
Es conveniente, analizar
a fondo la naturaleza de estas variables donde el efecto que tiene
sobre el precio de las opciones y en consecuencia la incidencia
en el valor actual de nuestras posiciones. En este caso, la conclusión
coincide con que el efecto del valor temporal, no se ve tampoco
contrarestado por ningún movimiento de precios de los subyacentes
ni al alza ni a la baja. Esperemos no sea la entrada en otro desplazamiento
lateral, pero mucho más estrecho que el que había
desde hace meses.