Ya anunciábamos en el artículo
anterior, que tras el análisis del comportamiento de los
valores sobre los que tenemos posiciones en los últimos
meses, la bajada de volatilidad que se viene produciendo, parecía
mas la constatación de un estrechamiento del canal lateral,
por el que discurren los precios de los subyacentes desde hace
meses, que al "anticipo" de un posible movimiento alcista.
La semana pasada, se nos "deleitó"
con una subida del índice, en torno a los 400 puntos, es
decir la parte alta del mencionado "canal", con más
aspecto de fuegos artificiales que de fuste riguroso y ahí
parece que se ha acabado la historia. La volatilidad, sigue en
la misma línea, incluso en algunos valores, con un paulatino
descenso. El entorno macroeconómico sigue debatiéndose
entre desaceleración, sesgo de recesión e inflación,
y el sistema financiero sigue sin saber la verdad y por tanto
la dimensión de la crisis ¿solo subprime?...a lo
que hay que sumarle la "emocionante" publicación
de resultados empresariales. Es decir las incertidumbres siguen
latentes, el rango de precios estrechándose, y la volatilidad
bajando. Como puede apreciarse todo de la más absoluta
"normalidad", como suele ser el mercado bursátil.
Lo que si, es completamente normal,
desde luego nada positivo, pero en absoluto alarmante, es el descenso
en la valoración de la cartera de opciones, que provocan
estas situaciones. Hay que tener en cuenta, que las posiciones
que estamos tomando con vencimiento entre 9 y 12 meses, tienen
que sufrir hasta el vencimiento, el efecto de la pérdida
de valor temporal, y por tanto este hecho forma parte del diseño
de las estrategias empleadas.
Cuando a este factor, se suma
una disminución de la volatilidad, es evidente que la incidencia
en el precio de las opciones es mayor, pero en circunstancias
normales, y entendemos por normales que la bolsa suba o baje con
rangos unas veces más amplios y otras más estrechos,
en estos casos, insistimos, los movimientos direccionales, de
mayor o menor duración, neutralizarían precisamente
esa pérdida de valor extrínseco de las opciones,
y en la mayoría de los casos la apreciación de las
primas por efecto del movimiento del subyacente suele ser más
positivo, (en una u otra dirección, puesto que eso nos
es indiferente al estar al alza y a la baja) que la depreciación
de cualquiera de dichos elementos extrínsecos, incluso
los dos juntos, como se dan ahora.
No obstante, la situación
no la consideramos preocupante. En la medida que transcurre el
tiempo hacía el vencimiento, las opciones más alejadas
al precio del subyacente, en nuestro caso van adquiriendo más
deltas y despojándose de valor extrínseco, por lo
que los movimientos que se den, los recogerán con mayor
incidencia en el precio de las primas. Por tanto, "malhumorada"
tranquilidad.
Los futuros siguen con un
buen comportamiento global, y arrojando saldo positivo. Evidentemente
la prudencia, y el método aplicado, impiden incrementar
la operativa en estos, para compensar las valoraciones temporales
negativas de las opciones. Pero saben nuestros lectores que nuestra
forma de actuar se ha basado siempre en tres principios, sea cual
sea la situación: RIGOR, DISCIPLINA Y PRUDENCIA.